El foco no es más que una luz. Es simple. Poco más que un haz de luz que se vierte sobre un aspecto de tu vida iluminándolo y dejándolo visible. A veces en esta vida moderna de recompensas inmediatas y placeres etéreos si algo no nos satisface simplemente movemos el foco en otra dirección para encontrar un caramelo que echarnos a la boca. Nuestro paladar artificialmente refinado no gusta de ese saborcillo ingrato que se extiende por la lengua cuando algo no es como deseamos.
En otras ocasiones el ritmo competitivo y alocado del día a día nos empuja a intentar dar luz a tantos lugares en el mapa de las obligaciones que no terminamos de ver nada claro. Apenas un momento de atención en cada cosa y el resto del tiempo dando tumbos, como la manta que no cubre toda la cama y que pasamos el día moviendo de una esquina a otra. Por mucho que nos empeñemos siempre hay alguien con los pies fríos.
El foco puede llegar a ser un artilugio ciertamente frustrante para aquél que no sea diestro en su uso. En ocasiones, mal dirigido, nos indica el camino contrario al destino soñado, en ocasiones, apagada su luz caminamos creyéndonos guiados cuando realmente estamos a la deriva…
Afortunadamente todas las monedas tienen dos caras y ésta no iba a ser una excepción. Como corredores, como personas, tenemos la capacidad de usar nuestras armas para la consecución de nuestros objetivos. Algo neutro como este haz de luz imaginario puede valer para hacer las cosas bien o mal, depende de nosotros.
Durante mucho tiempo he intentado volver a correr y todo intento se ha diluido rápidamente entre dudas, pereza y desencanto. La razón era bastante siempre, he intentado hacerlo a oscuras, he salido a correr sin enfocar mi energía en ello, casi obligado. No funcionó.
Ahora simplemente, sí quiero, he enfocado mi ilusión y mi energía en que todo fluya y realmente lo hace. En muchas ocasiones sólo se trata de querer de verdad algo y enfocarse en ello, lo demás viene solo.
Hola, vuelvo correr tras mucho tiempo y muchos kilos, de joven corría, ¡qué tiempos aquellos! Hoy con 45 y 3 niños pequeños cuesta. Con tiempo iré leyendo tus entradas, que parece ser que son muy buenas y motivadoras.
Un saludo y sigue animando a seguir
Descubrí este blog hará más de un año y disfruté mucho leyéndolo. Durante todo ese tiempo ha sido triste comprobar como este lugar se ha ido tomando muy en serio lo del adjetivo del título del mismo. Me refiero a “vago”.
¿Cuánto has escrito durante este tiempo, amigo?
¿Cuánto tiempo hay que esperar hasta el siguiente post? Ya van dos meses desde el último.
¿Esto sigue abierto o has cerrado definitivamente?
Me interesa una respuesta sincera para no ir perdiendo el tiempo de asomarme por aquí de vez en cuando.
¡¡Sería una pena que lo abandonara!! Como exvaga, puedo decir que leer este blog me ha ayudado en muchos sentidos. Y no sólo los textos si no también los comentarios de las personas que entramos a leer que me resultan muy enriquecedores. ¡¡A por ello!!
Buenas! soy nueva en esto de correr y la verdad que estoy muy emocionada, por haber encontrado en este blog gente que como yo; he pasado de practicar “sofaball” a correr cada mañana antes de ir a trabajar, todo un triunfo!
hace solo un par de meses que lo hago pero me encanta, realmente me da una sensación de libertad que había olvidado completamente; aunque motivación no me falta, lo que si me falta es aire…mi capacidad pulmonar es limitadilla, y quería saber como podía mejorar en este aspecto, algún consejo practico para no morir en el intento!?
muchas gracias!!
Hola montse!! Aunque no puedo aconsejarte porque estoy en una situación muy similar a la tuya (jeje), no quería dejar pasar la oportunidad de darte la enhorabuena. Pasar del sofaball al running así, sin anestesia, es todo un logro que dice mucho de ti (de nosotras). Probablemente siendo perserverantes y sin prisas lograremos respirar y hablar mientras corremos (yo, por el momento, tengo que elegir una de las dos). ¡¡Animo!!
Yo ahora estoy tratando de no perder de vista, en la acción, el “origen ” de ese foco, el punto mas estrecho del cono. Creo sinceramente que esta práctica es una buena vacuna contra la dispersión de la “multifocalidad” y tambien contra el vacío hacia el que está abocada cualquier acción en la que a base de polarizar en ella toda nuestra energía, queramos convertirla en nuestra razón de ser.
Creo que el punto de equilibrio se encuentra en no olvidarse de Ser en el Hacer.
Gracias de nuevo por estar ahí…ser tu ” fiel compañera de blog” es un regalo
en mi “sucedáneo de runner”.
La verdad que conocí tu blog desde ayer, que me puse a buscar cosas sobre motivación en internet. No porque me sintiera desmotivado, ya que llevo más de medio año corriendo y aprendí a quererlo (sobretodo porque corro en un grupo de entrenamiento con otra gente), sino porque quiero tener un compilado de frases, historias y experiencias motivacionales todas juntas.
Pero bueno, que sepas que después de ver las entradas, algo antiguas, del apartado motivación fui directo a ver si todavía seguías escribiendo. Veo que sí, así que considerame como un nuevo seguidor. Me gusta como escribís.
Saludos desde Argentina.
Tus entradas siempre remueven algo dentro de mi, estoy igual q tu, he dejado q el sofa me absorva, q mis músculos se atrofien, esta noche he soñado q corría, despacito, como solía hacerlo, sin fatigas, sin respiración entrecortada, sin la necesidad de correr algo más cada día, y aunque era un sueño sentía paz, estaba feliz, mis zapatillas, la ciudad y yo… Hoy vuelvo a iniciar el camino, lento y tranquilo, porque al final, simple y llanamente, echo de menos correr… Un abrazo y gracias.